martes, 14 de septiembre de 2010

MERMELADA DE MORAS SILVESTRES


Arriba algunas de las moras que recogimos ayer ... ¿verdad que son una preciosidad?






¿Quién no asocia el ir a recoger moras con uno de los momentos mas bonitos y entrañables de su infancia?Yo tengo el recuerdo de pasar tardes enteras en Santana, el pueblo de mis abuelos metida entre las zarzas y salir de allí con las manos llenas de arañazos ... pero ¡qué satisfacción!
Llegabas a casa y te las comías sencillamente solas, con yogur o preparabas una deliciosa mermelada casera.
Pues bien, ayer junto con mi amiga Inma pude volver a revivir esos momentos ... nos fuimos por la senda verde de La Camocha y pasamos una tarde de los mas agradable.

Es curioso, pero a pesar de lo buenísimas que están las moras no es una práctica tan extendida el ir a recogerlas ... hasta te sientes un poco bicho raro... ¿Será que lo gratuíto y al alcance de la mano no se valora lo suficiente?... ¿Será que a éstas nuevas generaciones no les hemos inculcado el gusto por lo natural?
Es una pena porque las moras son una verdadera bomba de antioxidantes, además de poseer un alto contenido en fibra ... y por si fuera poco están requetebuenas.

A Inma le encantan solas, a mi con yogur me parecen una merienda o desayuno ideal, y hechas en mermelada me hacen volver a aquellos desayunos maravillosos con pan de pueblo y mermelada casera de moras... Cada uno como más le gusten, el caso es aprovechar lo que tan a la mano tenemos y que en ocasiones olvidamos.
Ingredientes:
500 grs de moras.
300 grs de azúcar.
Zumo de un limón.
Elaboración:

El día anterior lavamos bien las moras retirándoles los rabitos y desechando las que estén malas.

Las ponemos en una fuente junto con el azúcar y el zumo de limón y dejamos macerar toda la noche.

Al día siguiente ponemos las moras a cocer durante 30 minutos a fuego medio- bajo.

A mitad de cocción sacamos algunas moras y las reservamos para añadir enteras a la mermelada final , éste paso lo omites si no te gusta encontrar tropiezos, a mi me encanta encontrar trocitos de fruta en las mermeladas.

Pasamos el resto de la mermelada por el pasapuré.

Metemos la mermelada en los botes de cristal perfectamente limpios. Dejamos hervir ya llenos al baño María durante 25 minutos.

Sacamos y giramos dejando los botes boca abajo durante 24 horas.






domingo, 12 de septiembre de 2010

BONITO CON TOMATE AL HORNO CON PATATAS PANADERA




La sabiduría y el buen hacer en la cocina pasan siempre por saber elegir en cada temporada lo que la naturaleza nos ofrece.

Nuestro mar Cantábrico nos regala en los meses de verano uno de los pescados mas ricos para mi gusto , el bonito del Norte. Y mi madre, estupenda cocinera nos viene regalando desde que eramos pequeños éste plato tan delicioso y sano.
Rico no sólo en sabor sino también en nutrientes, es además un tesoro para nuestra salud y un deleite para el paladar.
Su alto contenido en grasas omega-3 hacen de él un pescado muy saludable, y si además lo acompañamos como en ésta receta de un buen tomate frito la receta es redonda, pues sumaremos a las buenas grasas y proteínas del pescado una dosis importante de licopeno, el antioxidante presente en frutas y hortalizas rojas que tiene una potente actividad anticáncer.
Aunque no lo veáis en las fotos, bajo el pescado hay una cama de patatas que yo frío previamente, y luego les doy un golpe de horno junto con el pescado y la salsa de tomate. De ésta manera las patatas se impregnan del sabor del pescado y el tomate , y de verdad que quedan tan buenas que no sé si me gusta más el pescado o la guarnición... de verdad que son una delicia!.
Aparte dejé algunas para decorar el plato, las corte con un cortapastas ondulado y las dispuse formando una especie de flor.
Disculpad que no haya podido hacer más fotos, ayer fue un día bastante apurado, pero me imagino que os basta para haceros una idea aproximada de cómo queda el plato.
¡Hay que aprovechar los últimos bonitos que se encuentran en el mercado!
Ah!! en mi humilde opinión el usar tomate casero hace que el plato brille con todo su esplendor.
En casa lo hacemos así:
Ingredientes:
2 tajadas hermosas de bonito.
2 kgs de tomate bien rojo.
2 cebollas medianas.
5 dientes de ajo (3 para la salsa de tomate y dos para adobar el bonito).
3-4 Patatas para freír .
Aceite de oliva virgen.
Sal.
Pizca de azúcar.
Perejil.
Elaboración:
El día anterior suelo hacer la salsa de tomate casera.
Simplemente ponemos el ajo y la cebolla a pochar en una sartén un poco honda con el fonmdo de aceite de oliva , y una vez pochada añadimos el tomate en trozos. Dejamos durante bastante tiempo (yo casi dos horas) que se haga a fuego lento, con la sal y la pizca de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate.
Adobamos el bonito con sal y ajo.
Comenzamos partiendo las patatas en rodajas un poquito gruesas. En una sartén ponemos abundante aceite de oliva y las freímos hasta que queden un poco doraditas. Las vamos colocando en la fuente refracataria donde vayamos a hacer el bonito. Reservamos alguna que cortaremos mas bonita para decorar el plato.
En otra sartén con el fondo cubierto de aceite freímos a fuego moderado el bonito hasta que se dore. Al principio pondremos el fuego mas fuerte para que se selle el pescado y no pierda su jugo.
Una vez dorado lo pasamos a la fuente y lo ponemos sobre las patatas.
Cubrimos con la salsa de tomate bien abundante, no escatiméis porque la salsa queda buenísima.
Damos un golpe de horno de aproximadamente 20 minutos a 180º.
Sacamos y espolvoreamos con perejil fresco picado.
¡¡ Y a disfrutar!!

viernes, 10 de septiembre de 2010

MINI-QUICHES DE TOMATES CHERRY







En la foto superior podéis apreciar el relleno ... Y abajo una vista de los tomates ...




Bueno , aquí me tenéis de nuevo ... como ya habréis podido observar el ritmo de publicación es bastante "irregular" ... Sé que en breve la vorágine del trabajo, los horarios , las obligaciones ... me van a impedir dedicarle mas tiempo al blog, así que ahora que todavía me lo puedo permitir voy a darle un pequeño empujoncito.
Ayer mi vecina Pili, excelente cocinera, me trajo esos tomatitos tan monísimos que véis en las fotos. ¡¡No me digáis que no es una suerte que alguien te haga estos regalitos de vez en cuando!!. Estos son los pequeños placeres a los que yo me refiero...el placer de que te los regalen y el placer de disfrutar de algo tan delicioso y natural.
Nada que ver con los tomates cherry que alguna vez he comprado en el supermercado ... su tamaño es bastante mas pequeño y su sabor triplica al de cualquier tomate. En fin, toda una golosina natural.
Están tan buenos que dan ganas de comérselos como quien se come un puñado de cerezas, pero luego pensé que merecían un plato especial en el que lucirse con el protagonismo que merecen.

Me puse a mirar en google y encontré en "Directo al Paladar", uno de mis blogs de referencia, tenían publicada una tarta de tomates cherry maravillosa.

Cambié la base haciendo una de las masas quebradas que tengo anotadas en mi libreta de cocina, y el relleno es básicamente igual que el de "Directo al Paladar".

Estaban deliciosas ... Y como podéis ver por los ingredientes muy sanas y mediterráneas.
Ingredientes para la masa quebrada:
200 grs de harina.
100 grs de mantequilla.

1 huevo.
1 cucharadita de sal.
Elaboración de la masa quebrada:

Formamos un volcán con la harina en una meseta.
A continuación agregamos la mantequilla fría en dados y la sal.
Amasamos con las yemas de los dedos. Ha de quedar una masa parecida a serrín.
Por último añadimos el huevo y amasamos con las manos.
Formamos una bola y envolvemos en papel film.
Metemos a la nevera hasta que endurezca (1 hora aprox).
Ingredientes para las quiches:

Tomates cherry (a ojo para cubrir la superficie de las quiches).

1Queso de cabra tipo rulo.
1Cebolla.
Aceite de oliva virgen.

Albahaca.
Sal.

Elaboración de las quiches:
Forramos los moldes previamente enmantequillados y enharinados con la masa presionando bien contra los bordes.
Pinchamos con un tenedor la base para que no se infle.

Metemos a horno a 180º hasta que adquiera un leve tono dorado ( ten en cuenta que luego habrá que volver a hornear con el relleno por lo que no podemos excedernos ahora).

En una sartén ponemos la cebolla en corte pluma (alargada) a sofreír con una pizca de sal.
Cuando esté pochada la ponemos sobre la base de las quiches ya horneadas.
Cubrimos con lonchas de queso de rulo de cabra.Sobre el queso picmos un poquito de albahaca fresca.
Clavamos los tomatitos en las quiches.
Regamos con un chorrito de aceite de oliva virgen.
Horneamos a 180º hasta que los tomates estén arrugaditos.

Una vez fuera del horno espolvoreamos con un poquito mas de albahaca fresca picada, y decoramos con unas hojitas de ésta misma hierba.Yo también reservé algún tomatito para la decoración final de las tartaletas.
¡¡Buen apetito!! ;)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

PIMIENTOS VERDES RELLENOS DE TORTILLA







Qué gusto dan éstos días libres que te caen así en mitad de semanita y que son un respiro para dedicarte a hacer algo que te agrade... hoy es fiesta en Asturias así que tendré un poquito más (que no mucho ) de tiempo para cocinar, estar con mi hijo, y disfrutar de la casa, que es lo que mas me apetece hoy. Pensábamos tener jornada playera, pero hace un ratito se ha nublado el día, aunque en Asturias nunca se sabe... el tiempo es de lo más "veleta". De todos modos no me importa, no soy de las personas a las que se le cae la casa encima, y siempre encuentro algo que hacer ... como ya hacía tiempo que tenía en mente ésta receta hoy pensé que era el día perfecto para ponerla en práctica... es deliciosa, y me imagino que ya muchísimos la conoceréis pues es famosa en multitud de foros de cocina.

Yo la descubrí por mi vecina Pili, excelente cocinera, y me pareció una forma ideal de "darle la vuelta a la tortilla". Consiste en unos pimientos verdes italianos (los alargaditos) que rellenaremos de tortilla sin cuajar, y que al freír en abundante aceite de oliva nos quedarán con el relleno perfectamente cuajado.

Como tenía salsa de tomate casera se me ocurrió acompañarlos con ella. Es increíble como alegra ésta salsa cualquier plato...


Ingredientes:

4 pimientos verdes italianos (rectos para que se rellenen con mas facilidad).

3 patatas medianas.

1 cebolla.

3 huevos.

Aceite de oliva virgen.

Sal.


Elaboración:

Lavamos los pimientos y les cortamos la parte del rabito.

Las patatas las cortaremos y haremos lo mismo con la cebolla (yo las corto en cubitos).

Las ponemos a freír a fuego lento en abundante aceite de oliva. Cuando ya están blanditas subimos un poco el fuego para que queden doraditas.

En un bol batimos los huevos.

A continuación escurrimos las patatas y la cebolla del aceite y las mezclamos junto con los huevos batidos.

Con esta masa rellenamos los pimientos meneándolos para que el relleno baje hasta la puntita del pimiento.

Los freímos en abundante aceite de oliva a fuego moderado. La idea es que el pimiento no se dore en exceso antes de que pueda cuajarse el interior.

Ya templaditos los cortamos en rodajas gruesas.


Yo los acompaño de salsa de tomate casero... Mmmmmm ¡están tremendos!

lunes, 6 de septiembre de 2010

EL" PITU DE CALEYA" DE MI MADRE




...O lo que viene siendo un pollo de aldea de los que campan a sus anchas por caminos y caleyes ( de ahí su nombre tan asturiano) aliméntandose de lo que van encontrando, aparte , claro está, del maíz y trigo que suelen ser el sustento básico.

Son pollos de mayor tamaño y cuyas características principales son además de un sabor muchísimo mas intenso, una carne prieta y mas oscura.

Son "pitos" que no se someten a los procesos de engorde de los pollos "convencionales"... y que crecen al ritmo que marca la madre naturaleza ... el resultado es una carne deliciosa y con un sabor rotundo.
A ver si os animáis... ¡está muy bueno!.

En casa lo preparamos así:


Ingredientes:

1 pitu de caleya troceado.

2 cebollas grandes o tres medianas.

1 pimiento rojo.

1 pimiento verde.

3 dientes de ajo.

1/2 vaso de vino blanco.

1/2 hoja de laurel.

1 copita de brandy.

Aceite de oliva virgen.

Sal.

Elaboración:

La noche anterior ponemos el pollo en una fuente y lo adobamos con los ajos machacados del mortero y la sal.

Al día siguiente retiraremos el exceso de adobo de la carne (yo me suelo ayudar de un papel de cocina).

En una tartera ponemos aceite abundante y cuando esté bien caliente doramos el pollo. Ésto hará que se selle la carne impidiendo que se pierdan los jugos durante la cocción.

Una vez dorado el pollo colaremos el aceite para eliminar cualquier poso que haya podido quedar.

En ese mismo aceite pondremos a sofreír las verduras previamente troceadas en cubos junto con el pollo que previamente hemos dorado, y añadimos también el vino blanco, la copita de brandy y el laurel, y lo dejaremos a fuego moderado en un principio bajando después a fuego lento (tras los primeros 15 minutos).Probamos de sal y rectificamos.

Lo tendremos cociendo unas 2 horas a 2 horas y media. Tened en cuenta que es una carte mas dura por lo que tardará mas en cocerse.

Pasado éste tiempo y ya tierno el pollo sacaremos las verduras y las pasaremos por el chino dos veces (o una, pero a mi me gusta pasarlo doble para obtener una salsa mas fina).

Acompañar con la guarnición que prefieras. .. Yo ésta vez elegí una menestra variada con patatinas doradas a la sartén con un poco de mantequilla y aceite.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

GALLETAS DE AVENA Y NARANJA













¡Hola!.Se terminaron las vacaciones ... ¿a vosotros también os han sabido a poco?.Espero que las hayáis disfrutado en la medida de lo posible, que hayáis tenido tiempo a descansar , y a dedicarle un ratín también a preparar alguna delicia. Para mi han sido unas vacaciones bonitas, en las que he tenido tiempo a pasear, a desconectar, a relajarme, a comer ... que me encanta!.
Durante éstas vacaciones estuve buscando una receta de galletas de avena que me convenciera. A ver, recetas de galletas de avena hay infinidad ... pero creo que he encontrado LA RECETA así con mayúsculas ... si!, la galleta de avena perfecta, o al menos para mi gusto ... es crujiente, dulce en su justa medida, con un marcado sabor a cereal, y un toque de naranja que las hace toda una exquisitez. Mojadas en leche conservan esa crujido tan maravilloso que muchos buscamos en una galleta, y por si fuera poco son facilísimas de hacer.

La autora de semejante delicia es una chica peruana llamada Verónica que tiene un "Rincón respostero" que vale muchísimo la pena visitar... yo ya tengo varias recetas suyas en pendientes.

Las que hice durante mis vacaciones en Lima quedaron para mi gusto un pelín duras y chiclosas, quizás porque la báscula no era muy precisa, y no estaba familiarizada con el horno ... y cada horno... ya sabéis... ¡es un mundo!.

Así que de vuelta a casa he querido volver a ponerlas en práctica, ésta vez con un resultado delicioso y sorprendente. De verdad que son muy recomendables.
Ingredientes: (tal y como yo las he hecho)
200 grs de mantequilla.
225 grs de azúcar blanca.
50 grs de azúcar rubia.
La ralladura de una naranja.
1 Huevo.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
110 grs de harina sin preparar (es decir, harina sin levadura).
3/4 cucharadita de polvo de hornear.
1/2 cucharadita de bicarbonato.
1/2 cucharadita de sal.
200 grs de copos de avena (yo usé unos de Mercadona).
Elaboración:
Comenzamos forrando una bandeja de papel de hornear.
Precalentamos el horno a 180º .
En un bol batimos la mantequilla en pomada junto con los azúcares y la ralladura de la piel de la naranja. Yo usé un batidos de varillas manual.
A continuación agregamos el huevo y la esencia de vainilla y seguimos batiendo.
Aparte mezclamos la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal.
Continuaremos agregando la mezcla de harina a la mezcla anterior de mantequilla y batimos bien hasta que queden integradas.
Agregamos la avena y mezclamos bien con las manos. Tiene que quedar uniformemente repartida.
Formamos bolitas del tamaño de una nuez y ponemos en la bandeja cuidando de dejar separación para que no se peguen entre sí.
Si aplastáis las bolitas ligeramente os quedarán mas finas y crujientes. Si las preferís con mas cuerpo dejad las bolitas tal cual.
Hornead hasta que adquieran un aspecto ligeramente dorado. Dejad enfriar antes de moverlas pues se rompen con facilidad.
Nota:
Tenía algunas gotas de chocolate blanco por casa que me habían sobrado de una preparación anterior, y las usé para decorar con unos hilos de chocolate algunas de las galletas. Si os gusta este tipo de chocolate, probad ésta variedad... están buenísimas.

jueves, 22 de julio de 2010

STRAWBERRY AND CREAM COOKIES







Os echaba de menos. Es lo que mas me nace deciros tras tanto tiempo sin escribir. Es curiosa la sensación que se experimenta después de un largo tiempo sin publicar... supongo que a muchos de vosotros os habrá ocurrido. Quienes me conocen en persona saben lo que me apasiona la cocina... es algo que me llena plenamente, una verdadera afición, pero en éstos últimos meses me voy dando cuenta de que las obligaciones diarias, y mis prioridades ocupan un espacio enorme de mi vida, y he de reconocer que me alegra que así sea... Dedicarle tiempo a mi gente es lo más gratificante de mi vida, mas aún que hornear y preparar el más delicioso de los pasteles. Me doy cuenta de que quizás lo que yo escribo no sea un blog al uso, es mas, cuando comencé a poner por escrito mis recetas me refería mas a él como "mi libro de cocina", la palabra blog se me venía un poco grande y sobre todo desconocida, pues en temas de informática estoy muy pero que muy perdida.

No quiero dejar a un lado el blog, es algo de lo que me siento muy orgullosa, pues gracias a él y a todos los que os habéis pasado por él he aprendido infinidad de cosas, unas veces de cocina y otras de la vida. Pero lo que si haré es tomarmelo con mucha calma. Sin prisas.

Si algún día cocino algo rico y me siento con fuerzas y tiempo para redactar y subir la receta , pues lo haré, y si no pues tranquila y feliz.
Quiero que sea mi "Libro de Recetas de Oro", esas que nunca fallan, que están comprobadas y que quiero atesorar siempre porque se que recuriré a ellas mas veces en un futuro.

Me apena muchísimo no entrar con tanta frecuencia a vuestras cocinas, tan llenas de maravillas, tan entrañables y hogareñas... muchas veces paso sin dejar rastro... y por qué? porque mi estilo no es dejar un comentario impersonal y frío, me gusta tomarme mi tiempo para deciros lo que me ha parecido vuestra receta, lo que me habéis transmitido, y eso solo puede lograrse con tiempo, ese bien que tanto escasea. Así que la mayoría de las veces os visito, curioseo y me voy sin dejar rastro.


Hoy ha sido uno de los poquísimos días en que me he podido tomar un respiro y publicar una receta que todos conoceréis a través de Bea, de "El rincón de Bea", la gurú de las galletas en todas sus formas , colores y sabores.


Las de hoy deliciosas, muy dulces y muy apetecibles con ese color que le dan las fresas deshidratadas y toda la dulzura del chocolate blanco. Además están hechas con grandes dosis de cariño, que aunque no sea un ingrediente que figure en la lista os aseguro que es gran parte de su éxito. No hay mejor cosa que hacer las cosas con amor, así está garantizado que salen. ¿O no?


Junto con ellas os envío un recuerdo muy pero que muy cariñoso, y un enorme gracias a todos los que siempre os asomáis a ésta cocina, aunque a veces parezca que me ha tragado la tierra. DE VERDAD GRACIAS!!.
Un beso enorme a todos.
Voy con las galletas, receta de Marcy Goldman "A passion for baking",que yo he conocido por Bea.

Ingredientes:

70 grs de azúcar glass.

250 grs de mantequilla a temperatura ambiente.

260 grs de harina.

2 cucharadas de extracto de vainilla (yo puse 1 y media).

1 cucharada de nata líquida.

1/4 cucharadita de sal.

100 grs de gotas de chocolate blanco.

240 grs de fresas deshidratadas ( yo las troceé).

Elaboración:

Batir a velocidad baja la mantequilla con el azúcar glass hasta que blanquee y esté cremosa.

Añadir la harina, el extracto de vainilla , la nata y la sal. Mezclar bien.

Parar el motor e incorporar las gotas de chocolate blanco y las fresas deshidratadas.

Mezclar hasta que se repartan de modo uniforme por toda la masa.

La masa estará bastante blanda y pegajosa.

Colocarla sobre papel de hornear y ponerle otra lámina de papel de hornear encima para ayudar a estirarla sin que se nos quede pegada al rodillo.La dejaremos de un centímetro de grosor.

Enfriamos la masa en la nevera un mínimo de 30 minutos o un máximo de 12 horas.

Precalentamos el horno a 160º.

Sacamos la masa de la nevera y con un cortador redondo de 5 cm de diámetro vamos cortando las galletas.

Las colocamos sobre la bandeja de hornear que previamente cubriremos con papel de horno y las enfriamos nuevamente antes de hornear.

Bajamos la temperatura del horno a 150º y horneamos las galletas 40- 45 minutos hasta que veamos que adquieren un ligero color dorado por los bordes.

No las moveremos de la bandeja hasta que hayan enfriado completamente, pues son muy frágiles y quebradizas.