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miércoles, 22 de septiembre de 2010

DULCE DE MANZANA (con manzanas de Nava)







Y puntualizo ésto de "manzanas de Nava" porque manzanas hay muchas, pero la asturiana, y si además es de Nava ... insuperable!. Asturias por ésta época huele mas que nunca a manzana, porque estamos en el momento de su recogida y eso se nota en el ambiente...

Una de las chicas del centro donde trabajo, Jessica, me regaló el otro día una bolsa llena de ésta delicia tan nuestra.Por lo que me contó tiene su propia pomarada, y sus padres las recogen. En Nava hay gran tradición sidrera, incluso tiene su "Museo de la sidra " donde se puede ver todo el proceso de elaboración de nuestra bebida mas famosa.

Tengo que decir que siento fascinación por el aroma a manzana. Me parece un ambientador natural insuperable. Antiguamente , cuando todo era menos artificial, los armarios se perfumaban con manzanas ... y qué olor!!.

Con las manzanas se pueden elaborar multitud de dulces, y el que hoy os presento es un ejemplo, muy sencillito pero muy rico. Todo un clásico de las meriendas, al menos en mi casa.

Acompañado de un poco de queso y pan, en un bocata, está delicioso.
Desde el punto de vista nutricional la manzana es rica en pectina, una fibra soluble que ejerce una suave acción reguladora de nuestro intestino. Ésta forma de consumirla suele encantar a los niños. Aunque la fruta está muy buena y es sanísima cruda, de vez en cuando es bueno que disfruten de la repostería casera. No hay que perder éstas tradiciones.
Yo lo hago siguiendo las instrucciones de María Luisa, asturiana ella también, como las manzanas... en su "Arte de Cocinar", el libro con el que tantas generaciones de asturianos han aprendido a cocinar.

Ingredientes:

Manzanas.

Azúcar.

Elaboración:

Se pelan las manzanas y se ponen a cocer en abundante agua fría. Ya cocidas se pasan por el chino.


Se pesa la cantidad de puré obtenido y pesamos la misma cantidad de azúcar.

Ponemos todo en una olla y cocemos a fuego fuerte, sin dejar de remover con la cuchara de madera durante una hora.

Pasado éste tiempo se retira del fuego, y para comprobar si está en su punto se pone un poquito en un plato y se deja enfriar completamente. Una vez frío tiene que desprenderse fácilmente del plato. Si no se desprende vuelve a acercarse al fuego y se cuece mas tiempo, comprobando de la misma manera.

Se deja enfriar , removiendolo frecuentemente con la cuchara que se dejará dentro del dulce.

Ya frío se coloca en los moldes o en tarros de cristal.

Yo usé unos moldes pequeñitos de silicona.Yo lo tuve en la terraza unos días para que furea cogiendo mas consistencia.

martes, 14 de septiembre de 2010

MERMELADA DE MORAS SILVESTRES


Arriba algunas de las moras que recogimos ayer ... ¿verdad que son una preciosidad?






¿Quién no asocia el ir a recoger moras con uno de los momentos mas bonitos y entrañables de su infancia?Yo tengo el recuerdo de pasar tardes enteras en Santana, el pueblo de mis abuelos metida entre las zarzas y salir de allí con las manos llenas de arañazos ... pero ¡qué satisfacción!
Llegabas a casa y te las comías sencillamente solas, con yogur o preparabas una deliciosa mermelada casera.
Pues bien, ayer junto con mi amiga Inma pude volver a revivir esos momentos ... nos fuimos por la senda verde de La Camocha y pasamos una tarde de los mas agradable.

Es curioso, pero a pesar de lo buenísimas que están las moras no es una práctica tan extendida el ir a recogerlas ... hasta te sientes un poco bicho raro... ¿Será que lo gratuíto y al alcance de la mano no se valora lo suficiente?... ¿Será que a éstas nuevas generaciones no les hemos inculcado el gusto por lo natural?
Es una pena porque las moras son una verdadera bomba de antioxidantes, además de poseer un alto contenido en fibra ... y por si fuera poco están requetebuenas.

A Inma le encantan solas, a mi con yogur me parecen una merienda o desayuno ideal, y hechas en mermelada me hacen volver a aquellos desayunos maravillosos con pan de pueblo y mermelada casera de moras... Cada uno como más le gusten, el caso es aprovechar lo que tan a la mano tenemos y que en ocasiones olvidamos.
Ingredientes:
500 grs de moras.
300 grs de azúcar.
Zumo de un limón.
Elaboración:

El día anterior lavamos bien las moras retirándoles los rabitos y desechando las que estén malas.

Las ponemos en una fuente junto con el azúcar y el zumo de limón y dejamos macerar toda la noche.

Al día siguiente ponemos las moras a cocer durante 30 minutos a fuego medio- bajo.

A mitad de cocción sacamos algunas moras y las reservamos para añadir enteras a la mermelada final , éste paso lo omites si no te gusta encontrar tropiezos, a mi me encanta encontrar trocitos de fruta en las mermeladas.

Pasamos el resto de la mermelada por el pasapuré.

Metemos la mermelada en los botes de cristal perfectamente limpios. Dejamos hervir ya llenos al baño María durante 25 minutos.

Sacamos y giramos dejando los botes boca abajo durante 24 horas.






martes, 9 de marzo de 2010

MERMELADA DE MANDARINA







Antes de que se terminase la temporada de mandarinas (una de mis frutas preferidas) quería aprovechar a hacer ésta maravillosa mermelada ...fragante, con un sabor intesísimo pero nada cargante y con un color anaranjado que es una preciosidad. Un equilibrio entre dulzura y acidez perfecto.

La etiqueta fue elegida por Eduardo, mi hijo que es un fan del hombrecillo de galleta, y aunque le insistí en que no iba mucho con el "tema mandarina" él se empeñó y bueno... ha quedado bonita! , al menos a mi me gusta.

Lo mejor de todo es que es tan sumamente fácil que no podréis dejar de hacerla ... venga, a aprovechar las últimas mandarinas...
La receta la vi en el blog de Carmen , "Comer guapamente", y ella a su vez la vio en el blog "Deliciosas Tentaciones"... como siempre gracias por compartir éstas pequeñas joyas.
Ingredientes:
1 Kg de mandarinas (el peso es sin pelar).
1 limón pelado.
400 grs de azúcar.
2 cucharadas de agua de azahar.
Un poquito de agar agar (yo media cucharadita).
Elaboración:
Trituramos las mandarinas peladas (excepto una que la dejaremos entera con piel y todo) junto con el resto de los ingredientes.
Ponemos al fuego y dejamos cocer hasta que veamos que la textura es apropiada.
Es muy importante tener en cuenta que al enfriar siempre va a espesar más.
Meter en los botes escrupulosamente limpios, cerrar bien y dejar boca abajo toda la noche hasta el día siguiente.
Deliciosa.

sábado, 6 de marzo de 2010

MERMELADA DE FRESA CASERA








Si hay algo que me encanta de hacer mermelada casera es la fragancia que queda en toda la casa, especialmente cuando la fruta que usamos es la fresa ... si alguna vez la habéis hecho sabéis de qué os hablo ... es un olor maravilloso!.
Hacer mermelada en casa me transporta a momentos muy entrañables de mi vida, a los veranos en el pueblo donde recogíamos moras silvestres con las que luego preparábamos mermelada o dulce ...otras veces las licuábamos con yogur o leche y azúcar y eran una merienda deliciosa, nutritiva y natural ... perfecta.
Una buena forma de conservar la fruta y disfrutarla a lo largo del año cuando ya ha pasado su temporada es elaborando conservas caseras: mermeladas, compotas, dulce, preparaciones en almíbar etc ... crear tu propia despensa a la que siempre puedes recurrir para disfrutar del sabor de lo casero, de lo hecho a mano y con el cariño y esmero que le ponemos quienes disfrutamos con éstas pequeñas cosas.

Pues bien, hoy os traigo una mermelada de fresas que seguro disfrutaréis no solo degustándola (de eso no me cabe la menor duda) sino también elaborándola. Además ahora que tenemos las fresas de temporada hay que aprovecharlas y elaborar cualquier tipo de receta que las incluya.
Sin mas os dejo con la receta que está hecha siguiendo las indicaciones de mi madre y con una idea que cogí del blog "Cooking love", que es añadirle media manzana que actuará como un espesante o gelificante natural dado su contenido en pectina, así os quedará una textura perfecta.
Con los bollitos de pan que véis en la foto y un poquito de mantequilla ha sido nuestro desayuno de hoy ... qué bonito es desayunar sin prisas, y disfrutando de cada bocado de ésta delicia ...


Ingredientes:

1 kg de fresas bien rojas y maduras.
750 grs de azúcar.
1/2 manzana.
Zumo de medio limón.
Elaboración:
La noche anterior ponemos las fresas cortadas en laminas o trozos junto con el azúcar y el zumo de limón en un bol y las dejaremos reposar durante toda la noche.
Al día siguiente pondremos todo al fuego en un cazo a fuego moderado y dejaremos cocer durante una hora y media aproximadamente o hasta conseguir la textura deseada. Cuanto mas larga sea la cocción mas irá reduciendo y por tanto espesando.
Introducir en botes de cristal que habremos esterilizado previamente poniéndolos a hervir durante un cuarto de hora aproximadamente en agua.
Inmediatamente cerrar y dar la vuelta dejando los tarros boca abajo hasta el día siguiente, y ya quedará lista para consumir.

martes, 2 de marzo de 2010

LEMON CURD










¡¡Qué tremenda delicia!! ... Dolores nos trae de la mano de su excelente blog "Al calor de un bizcocho" ésta deliciosa crema de limón que ha hecho las delicias de todos cuantos la hemos probado.

Es una crema que se consume en Inglaterra y Estados Unidos generalmente untada en los scones (bollos típicos ingleses de los que un día os pondré la receta), o en unas tostadas o en brioches ... aunque yo también os sugiero que pongáis una fina capa en un bizcocho aromatizado con ralladura de limón como nos sugiere Dolores en su blog ... es todo un acierto, el sabor a limón se multiplica y potencia como no os podéis imaginar. Eso si, tiene que gustaros el sabor a limón un pelín fuerte, pero yo creo que os va a encantar.

Como relleno de unas tartaletas como os sugiero en mi próxima entrada queda también muy bueno ...y como siempre los límites los pone vuestra imaginación y creatividad.

Y por si fuera poco es fácil ...

Ingredientes:

1 taza de zumo de limón.

265 grs de azúcar blanquilla.

170 grs de mantequilla.

4 huevos.

1 cucharada sopera de ralladura de limón.

Una pizca de sal.

Preparación:

Mezclar la ralladura de limón , el zumo de limón, el azúcar, los huevos y una pizca de sal todos juntos en un cazo grande.

Añadir la mantequilla (toda de golpe pero en trocitos) y cocer a fuego moderado sin parar de batir hasta que espese y forme relieve con las varillas. Aproximadamente 10-15 minutos.

Sacar del fuego y poner en un bol hasta que enfría.

Luego meter al frigorífico hasta el momento de usar o consumir.

martes, 23 de febrero de 2010

PIMIENTOS ROJOS ASADOS al estilo de la tía Carmina











... No tienen ningún secreto... ¿o quizás si?...no sé, es que a veces éstas recetas tan sencillas tienen su aquél ... es comparable a freír un huevo, o hacer una buena tortilla de patata, todo el mundo sabe hacerla...pero hacerla bien, bien....ahí ya tengo mis dudas.
Aquí hay que tener ojo al elegir los pimientos, usar un buen aceite de oliva virgen, y tener la paciencia y voluntad necesarias para dejar a los pimientos hacerse despacito en el horno, sin prisas.
De entre los muchos sabores que recuerdo con un cariño especial porque los llevo saboreando desde que era una niña merecen ser mencionados los pimientos asados que hacían mis tíos Carmina y Amadeo ... claro que para ellos la elaboración de éstos pimientos era todo un ritual. Se íban a Vidriales a comprarlos, pues tenían fama de ser unos pimientos de buenísima calidad, de esos pimientos muy rojos y carnosos, ésto último fundamental para que el resultado sea satisfactorio, pues de lo contrario nos quedará un pimiento seco, con la pulpa pegada a la piel ...los asaban en un horno de leña que tenían en su casa de León hasta que la piel quedaba negra, y luego los pelaban uno por uno introduciéndolos después en tarros de cristal y obteniendo así unos pimientos asados que eran toda una joya.

Yo horno de leña no tengo, y por supuesto la diferencia de sabor es tremenda si los haces en un horno convencional, pero si los pimientos son buenos quedan riquísimos preparados de éste modo...no es la maravilla que hacía mi tía, pero menos da una piedra.
Acompañando un cocido de garbanzos y mezclados con un poco de cebolla y un aliño de aceite, vinagre y sal, o como acompañamiento de un filete de ternera, o cerdo... o en una ensalada de bonito o con unas anchoas ...las aplicaciones son múltiples.
Si algún día cumplo mi sueño de tener mi casita de campo trataré de tener mi horno de leña para poder recuperar ese sabor que tanto añoro, el de los pimientos de mis tíos.
Ingredientes:
Pimientos rojos y muy carnosos (ésto último fundamental).
Aceite de oliva virgen.
Sal.
Agua.
Elaboración:
Lavar los pimientos y ponerlos en una bandeja refractaria. Pincelarlos con aceite de oliva abundante y espolvorearlos con sal.
Poner al horno a 180º hasta que estén arrugaditos y muy tiernos.
Pelarlos cuando estén templados.
Si los vamos a conservar llenamos los botes escrupulosamente limpios con los pimientos en tiras.
Rellenamos los botes con el jugo que sueltan en el horno y cerramos una primera vez agitando el bote para que el líquido se reparta de modo uniforme. Abrir y poner un poco de aceite de oliva virgen en la parte superior. Volver a cerrar, ésta vez definitivamente con fuerza, y poner al baño María durante 15 minutos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

CREMA DE CASTAÑAS A LA VAINILLA











Con las castañas podemos elaborar muchísimos postres... y siempre la textura y el sabor que aportan es sorprendente.
La receta que os propongo hoy es de las que siempre se han elaborado en casa en tiempo de castañas... concretamente la receta es de mi madre. ¡Gracias a ella por ésta delicia!.
En mi tierra, Asturias, cuando llega la temporada de castañas, se celebra el "Amagüestu", incluso en casi todos los colegios celebran su fiesta...los niños asan castañas , que luego comen entre todos, y de paso suelen celebrar la llegada del otoño.
En los días más gélidos del invierno comprar un cucurucho de castañas calientes y recién asadas es un pequeño gran placer... te calienta las manos y reconforta el cuerpo y el espíritu...
En nuestra vecina Galicia las castañas son un puntal de su gastronomía y tengo entendido que sus castañas están entre las mejores...seguro que grandes cocineras de allí como mi querida Pilar Lechuza o Merchi... lo podrían corroborar. Los franceses, que son los máximos exponentes del refinamiento y la exquisitez en lo que a cocina se refiere han creado el "marron glacé", una delicatessen que representa la quintaesencia de los dulces franceses...por su laboriosidad, por su gusto refinado, por el mimo que se pone en su elaboración, y sobre todo por el magnífico resultado que se obtiene tras ese proceso.

La crema que os presento hoy la he probado a hacer en dos ocasiones... la primera sin añadirle la vainilla, y la segunda añadiéndole una vaina de vainilla al cocer las castañas. Me quedo con la segunda...porque la vainilla combina de manera exquisita , realza el sabor de la castaña pero sin esconderlo y le da un punto de sofisticación...Eso si, ambas son deliciosas.
Os propongo ésta crema de castañas untada en pan de leche , una tostada o un bollito suizo en el desayuno o en una merienda especial...pero seguro que a vosotros se os ocurren muchas más formas de consumirla...
Vamos con la receta:
Ingredientes:
1 kg de castañas (el peso corresponde a una vez peladas).
500 grs de azúcar ( o algo menos dependiendo del dulzor que os guste).
50 cl de leche.
75 grs de mantequilla.
Elaboración:
Cocer las castañas peladas en agua suficiente (que las cubra) durante media hora aproximadamente (váis probando, han de quedar bien tiernas para poder luego pasarlas por el chino).
Una vez cocidas las pasamos por el chino o pasapurés.
A la crema obtenida le añadimos el azúcar , la leche y la mantequilla en trocitos y llevamos al fuego medio durante unos diez minutos cuidando de revolver casi continuamente para que no se pegue al fondo del cazo.
Podéis hacer cantidad y envasarla siguiendo las mismas instrucciones que os daba en las conservas.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

PERAS EN ALMÍBAR AL AROMA DE VAINILLA




Me encantan las peras por múltiples motivos... por su textura, que cambia mucho dependiendo de la variedad, por su sabor, por su dulzura, y por su multitud de aplicaciones en la cocina... al igual que ocurre con las manzanas que tanto me gustan (por algo mi blog lleva el nombre que lleva).
Y a pesar de que me encanta la fruta al natural, las peras en almíbar son una debilidad que tengo, así como el melocotón... me parece que son frutas que agradecen mucho un buen almíbar aromatizado con canela, o vainilla, o clavo...... claro, ésto va como siempre en gustos...
La receta está rescatada de mi vecina Pili, que es una mina de ideas en cuanto a cocina, siempre que voy a visitarla vengo con alguna cosita nueva. Ésta vez le tocaba el turno a éstas peras.
Siempre me había imaginado que hacer conservas en casa era algo engorroso, complicado, y para mi sorpresa , de las pocas conservas que he hecho, me ha sorprendido su bajo nivel de dificultad, la rapidez en su elaboración, y sobre todo su sabor, que es el sabor de lo auténtico, de lo hecho en casa.
La receta original llevaba canela, pero yo quise experimentar poniéndole un poquito de vainilla en polvo al almíbar, ya que el sabor de la vainilla lo encuentro exquisito, y me parecía que podía combinar a la perfección con la dulzura de la pera.
Os recomiendo esperéis unos días para consumirla porque así los sabores se asientan más, y resulta mucho más deliciosa.
Voy con la receta:
Ingredientes:
1 Kg de peras de la variedad que mas os gusten.
1 y 1/2 vasos grandes de agua.
8 cucharadas de azúcar.
1/4 cucharadita de vainilla en polvo (aunque en la foto puse la vaina entera para el almíbar usé la de la marca Vahiné en polvo).
Elaboración:
Hacer un almíbar con el agua , el azúcar y la vainilla. Tiene que quedar un poquito reducido, consistente pero no pegajoso (podéis guiaros por la consistencia del almíbar de las latas que se compran).
Pelamos las peras y las cortamos en cuartos, eliminando la parte de pepitas.
Introducimos las peras en los tarros (escrupulosamente limpios) y llenamos con el almíbar. Cerramos un poco el bote y agitamos para que el líquido se reparta de un modo uniforme. Volvemos a abrir y rellenamos si quedara algún hueco.
Cerramos definitivamente el bote, y ponemos al baño María durante 15 minutos.
Con ésta cocción las peras quedan en su punto. Ni duras, ni blanditas... perfectas!.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

MERMELADA DE FRUTOS ROJOS












Si os preguntaran por vuestro desayuno perfecto...¿qué responderíais?. Yo lo tengo clarísimo: el mejor desayuno es aquel que se toma sin prisa, relajadamente... y consistiría en fruta fresca (preferentemente algún cítrico) , yogur o leche con cacao y básico sería un buen pan (como el que venden en la panadería de cerca de mi casa) calentito y crujiente untado con mantequilla y una mermelada casera para acompañar, como ésta por ejemplo.
Los frutos rojos son deliciosos, saludables, decorativos, atractivos ... y en forma de mermelada ... riquísimos!!
En verano suelo acudir al Malaín , una finca situada cerca de Villaviciosa , para recogerlos. Es una finca que se dedica al cultivo de frutos del bosque. Los recoges tu mismo en cestitas y pagas a la salida. Tienen arándanos, frambuesas, moras, grosellas, uva espina...Pero éstos tesoros que nos ofrece la naturaleza tienen su temporada (cortita por cierto), pero siempre nos queda la opción de disfrutarlos congelados...no es lo mismo pero si parecido.
Cuando hago mermelada me dan éstos ataques pijoteriles de ponerle gorrito de tela al frasco y etiquetitas y demás... me lo paso fenomenal decorándolos. Es una forma de personalizarlos, de darles un toque casero... y un poco "delicatessen". Hasta para regalar son preciosos... verdad?.
Vamos con la receta!
Ingredientes:
300 grs de frutos rojos variados (arándanos, fresas, grosellas, frambuesas, moras...)
250 grs de azúcar (yo usé azúcar moreno de caña , pero podéis usar refinado, a vuestro gusto).
Zumo de medio limón.
Nota: Las cantidades de azúcar siempre se pueden adaptar a vuestro gusto o necesidades.
Elaboración:
Poner a cocer la fruta junto con el azúcar y el zumo de limón durante tres cuartos de hora aproximadamente a fuego moderado. Removeremos con frecuencia para evitar que se pegue al fondo del cazo.
Una vez cocida la fruta (tiene que quedar bien reducida) pasaremos por el chino o por un colador para eliminar las semillas. Si te gustan y prefieres dejarlas simplemente omite éste paso.
Metemos en tarros perfectamente limpios y esterilizados, cerrar bien, y poner al baño maría durante media hora.
Así de sencillo es disfrutar de una buena mermelada hecha en casa... ¿Te animas?

sábado, 7 de febrero de 2009

SALSA DE TOMATE CASERA





Vamos con un básico de las salsas caseras, la salsa de tomate, que realza tantísimos platos y acompaña tan bien en innumerables comidas...Salsa sanísima donde las haya puesto que el tomate es rico en un pigmento llamado licopeno que le aporta ese color rojo tan característico y precioso. Si asociamos el licopeno del tomate con la vitamina E del aceite de oliva tenemos un auténtico cóctel antioxidante, y si además lo sometemos a altas temperaturas (cosa que hacemos cuando elaboramos una rica salsa de tomate casera) los beneficios se multiplican por mil. El resultado es una delicia que además nos protege y cuida por dentro.
En cuanto al sabor hay bastantes conservas de tomate en el mercado que son de muy buena calidad, y con un sabor muy aceptable, pero hacer una salsa de tomate es algo tan sencillo que merece la pena dedicarle un tiempo y conservarla o congelarla para tenerla siempre disponible.
Las aplicaciones de ésta salsa son muchísimas, alegra un huevo frito, un buen arroz a la cubana o un plato de pasta, si lo combinamos con bonito en conserva podemos tener un relleno de excepción para unas empanadillas caseras (que mas adelante veremos)...
Ingredientes:
3 kgs de tomates bien rojos y maduros.
3 cebollas de tamaño normal.
3 ó 4 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen.
Sal.
Un poco de azúcar.
Elaboración:
Cortamos la cebolla en láminas no demasiado finas y el ajo también en láminas y los ponemos a sofreír en una olla con el fonde bien cubierto de aceite. Cuando empiezan a tomar un ligero color dorado le añadimos el tomate cortado en trozos. Yo le pongo la piel y las semillas , luego lo pasaremos por el pasapuré y eliminaremos cualquier fibra que quede.
Añadimos la sal al gusto y el azúcar (aproximadamente la mitad de la cantidad de sal).
Ponemos a fuego medio-suave revolviendo cada poco tiempo con una cuchara de palo.
Seguimos sofriendo la salsa hasta que veamos que el agua de los tomates se ha reducido y tenemos una salsa espesa.
Apartamos del fuego y pasamos por un pasapurés.
Metemos en tarros escrupulosamente limpios , cerramos y lo ponemos al baño María en una olla durante media hora. Sacamos y ya tenemos una conserva de tomate casera. Otra opción es congelarlo en recipientes y así siempre tendremos salsa de tomate casera disponible.

domingo, 1 de febrero de 2009

CHAMPIÑONES EN CONSERVA



Cuando vi ésta delicia en el blog de Milena "Déjame cocinarte" supe rápidamente que ésta era una de las primeras conservas vegetales que haría... por varias razones, Milena explica sus recetas de un modo clarísimo, y cuando vi la foto de esos tentadores champiñones en su blog no me pude resistir...cada una de sus recetas es a cual mas buena, y tiene una sensibilidad en la cocina única, su blog es muy muy muy agradable de visitar...de esos rincones que invitan a quedarse y a volver siempre... una delicia!.
Es increíblemente sencilla, sobre todo teniendo en cuenta los resultados tan buenos, y como detalle para regalar con una presentación un poquito esmerada me parecen preciosos... qué opináis??
Cuando veáis lo sencillísimos que son no lo vais a creer, vamos allá!!:
Ingredientes:
3 kgs de champiñones blancos de buen tamaño.
1 litro de vinagre de vino blanco o de manzana.
1 litro de agua.
10 grs de pimienta negra en grano (entera).
5 hojas de laurel.
1 litro de aceite de oliva virgen.
Elaboración:
Limpiamos los champiñones con un paño (yo lo hice con un paño ligeramente húmedo).
Ponemos a hervir el vinagre junto con el agua, la pimienta y las hojas de laurel. Vamos vaciando los champiñones en pequeñas tandas a fin de que se sumerjan completamente en el agua, dejándolos hervir de tres a cinco minutos.
Ponemos a escurrir en un colador dejando así toda la noche para que pierdan todo el líquido absorbido durante la cocción.
Al día siguiente sumergimos en el aceite de oliva junto con las hojas de laurel y los granos de pimienta. Al cabo de tres días ya estarán listos para comer.
Gracias Milena por tan excelente receta!!