No siento especial debilidad por los cacahuetes, es de esos pocos alimentos que ni me gustan ni me disgustan.
Si coincide que los tengo delante los pruebo, pero no son en absoluto de los productos que suelen figurar en mi lista de la compra.
Y justo por eso mismo estoy tan sorprendida con el sabor de éstas galletas, que a pesar de llevar mantequilla de cacahuete (peanut butter) entre sus ingredientes principales no solo me han gustado sino que además me han encantado.
A veces sucede que un alimento que no nos agrada al formar parte de una receta concreta puede llegar a entusiasmarnos.
El tema de los cacahuetes es bastante comparable al del café y el tiramisú ... el café no me gusta nada y sin embargo un buen tiramisú me fascina.
En la receta de Bea del fabuloso blog del que he cogido la receta, "El rincón de Bea" ( y del que siento especial debilidad por sus galletas) vi que utilizaba la variedad "crunchy" de la mantequilla de cacahuete, y creo que es un gran acierto ya que gran parte del encanto de estas galletas reside en su textura y ese crujido que se produce al masticarlas.
Incluso a mi madre que no le gustan nada los cacahuetes cuando las probó quedó gratamente sorprendida.
Ni que decir tiene que si estás entre los que les gusta ésta leguminosa te van a fascinar ... ¡Seguro!.
Yo os propondría degustarlas mojaditas en un buen vaso de leche fría ... Deliciosas.
Ingredientes
125 grs de mantequilla sin sal derretida.
105 grs de azúcar moreno (yo muscovado).
125 grs de azúcar blanquilla.
315 grs de mantequilla de cacahuete (yo variedad crunchy).
1 huevo grande.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
220 grs de harina de respostería.
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
1/2 cucharadita de levadura Royal (polvo de hornear).
1/2 cucharadita de sal.
Elaboración:
A mano, con una cuchara de madera o con una batidora a velocidad media batir la mantequilla derretida , la mantequilla de cacahuete, los dos tipos de azúcar, el huevo y el extracto de vainilla hasta que los ingredientes estén bien mezclados.
En un bol aparte tamizar la harina junto con la levadura (polvo de hornear), el bicarbonato y la sal.
Añadir la harina a la mezcla de mantequilla y batir a baja velocidad hasta que esté justo incorporado.
Tapar y refrigerar al menos dos horas.
Calentar el horno a 180º. Preparar dos bandejas cubiertas con papel de hornear.
Con las manos hacer bolitas de 2.5 cm con la masa y colocarlas sobre las bandejas dejando unos 5 cm de separación entre ellas.
Utilizando un tenedor ir aplastando ligeramente las bolitas haciéndoles una marca en forma de cruz.
Hornear hasta que estén doraditas aproximadamente 12-15 minutos.
Dejar reposar las galletas en la bandeja un mínimo de cinco minutos antes de pasar a una rejilla en la que enfriaran completamente.
Salen 50 galletitas.
Se podrían decorar con un poco de chocolate derretido justo en las marcas. Yo he preferido dejarlas así.