domingo, 3 de febrero de 2013

EN BUSCA DE LA PERFECTA ROSQUILLA ...

Las rosquillas no se encontraban entre mis dulces preferidos hasta hace bien poco... Mi relación con ellas tiene algo de extraño. Cuando era pequeña mi abuela Silvina las preparaba y le salían bastante ricas, pero aun así no llegaron nunca a posicionarse entre esos dulces inolvidables que saben a infancia, a despreocupación, a tarde de amasar junto a la abuela... a delicia. El porqué  me imagino que será porque el paladar también va evolucionando (afortunadamente) y muchos sabores que de pequeños no valorábamos ,un buen día descubrimos que se encuentran entre nuestros preferidos. A mi me ha pasado con multitud de alimentos... que yo recuerde ahora mismo se me ocurren estos... el arroz con leche, que en su día veía como una masa pegajosa  e insípida y que ahora encuentro una de las mejores creaciones de entre todos los postres del mundo mundial. En el libro Afrodita de Isabel Allende ella sueña que se lanza a una piscina olímpica repleta de arroz con leche y encuentra en este sueño el sumum del placer... me reí mucho leyendo ésta anécdota de la escritora chilena. El aguacate que en su día percibí como una fruta insípida y bastante aburrida y que hace ya bastantes años descubrí que formando parte de ensaladas, o combinado con tomate y cebolla formando un delicioso guacamole, o sencillamente con un toque de sal por encima y sobre una rebanada de pan sabe a gloria.


Pues hace un mes y medio aproximadamente tuve el placer de reencontrarme con un sabor a rosquilla que me dejó impresionada.
Las probé por casualidad en el centro donde trabajo. Tenían un sabor a limón y  a anís muy suave ... un dulzor en su punto ...De verdad, riquísimas.

Hace creo unos tres años mi amiga Inma y yo hicimos un experimento rosquillero del que ninguna de las dos quedó demasiado convencida. Desde aquel entonces las rosquillas quedaron sepultadas en el rincón de "postres que nunca volveré a intentar hacer".
Bueno, pues gracias a Alicia he tenido la ocasión de descubrir que las rosquillas no solo me gustaban sino que me encantaban, sobretodo cuando son de las ricas y bien hechas como éstas.

Cuando las probé me supieron taaan buenas ... que fui rápidamente a pedirle la receta. Y aquí la tengo, para compartirla con todos vosotros, porque cosas tan buenas como estas merecen ser compartidas.

           Edu enseñando su obra... ¡le quedaron riquísimas!
       Salieron bastantes rosquillas pero a la foto solo llegaron
       éstas ...
No me resistí a hacerle una foto a la receta manuscrita por ella, me pareció un precioso detalle... ¡Gracias Alicia!. Guardaré la receta con mucho cariño.
Es una receta a prueba de niños. Estas las hizo Eduardo en un periquete, y por la tarde las llevamos  a casa de su prima Sandra. Tuvieron muchísimo éxito.

Os dejo son la receta .

Ingredientes:
9 cucharadas de azúcar.
9 cucharadas de aceite de girasol.
3 huevos batidos.
La ralladura de un limón.
1/2 limón exprimido.
Un chorro de anís.
1 sobre de levadura "Royal".
Harina (la que necesite).VER NOTA MÁS ABAJO.
Aceite de girasol para freír.

Elaboración:

Mezclamos los huevos batidos con el azúcar, el zumo y la ralladura de limón, el anís y el aceite de girasol.
Luego tamizamos la harina junto con la levadura.
Añadimos la mezcla de harina y levadura a la mezcla anterior.
A continuación amasamos con las manos hasta obtener una masa manejable.

Formamos las rosquillas y freímos en abundante aceite de girasol.

NOTA:
Respecto a la cantidad de harina Alicia aconseja poner la cantidad suficiente para que pueda ser manejable, sin pasarnos y dejarla dura.
Muy importante también es la temperatura del aceite, que debe estar caliente sin llegar a quemarse, tratando de mantenerla constante.

12 comentarios:

Floreal dijo...

Tengo una receta parecidísima, de las de la harina que admita, me encantan tus rosqullias!

rosa dijo...

Hola Marta.

Pues a mí me pasa todo lo contrario con las rosquillas, tengo el recuerdo de las tardes de domingo hinchándome a comerlas con un buen chocolate y ha sido siempre uno de mis dulces preferidos. Además son de las recetas que me gustan a mí, sin tener que utilizar medidor o peso, mi madre siempre utiliza la cáscara de huevo para medirla y tú las cucharadas, así se memorizan mejor. Te quedaron fabulosas.

Un saludo.

Marhya dijo...

Tienen una pinta estupenda. Reconozco que tampoco son o han sido mi dulce favorito, pero guardo con mucho cariño la receta de mi abuela y de vez en cuando las preparo porque a mi marido le encantan. Probaré un día con estas, a ver si yo también las cojo el gusto.
Un beso.

Luisi y Mari dijo...

A mi madre le salian ricas, ricas, yo las he preparado alguna vez y estan buenas, pero no como las de mi madre, me llevo esta receta tuya, se ven deliciosas.
besos

Red Rose dijo...

Marta, ya estaba esperando haber que buena receta nos ponías, pues tomo nota de tus rosquillas que me parecen deliciosas, al igual que algunos de tus postres, que ya he preparado.
Un beso.

Titaniii dijo...

Hola Marta.
Pues sabes? Me he sentido muy identificada con esta entrada y con la historia de las rosquillas. Curiosamente, muchos recuerdos de mi infancia se remontan cuando mi madre hacia las rosquillas (entonces no habian moldes ni nada parecido)y mi misión era rebozarlas en azúcar.
Nunca más me ha llamado la atención volverlas a hacer. Debe ser que como hoy en dia existe tanta variedad de reposteria, la rosquilla en sí, ha quedado un poco obsoleta.
Gracias a ti he vuelto a pensar en ellas. Y sí que las volveré a hacer.
Como no tengo la receta de mi madre, cogeré la tuya.
Gracias guapa!!!
Se ven unas rosquillas deliciosas!!!
Un beso.

Milagros dijo...

Pues a mí me encantan las rosquillas, desde siempre, mi abuela las hacía y mi madre también. Estas tuyas tienen un pinta estupenda

Inma dijo...

Hola!
mmmmmm, deliosa Marta rosquillera. El otro día las hizo mi madre (siguiendo otra receta) y habrá que probar estas. Besos

Alicia dijo...

Hola Marta: estoy muy orgullosa de ver mi receta de rosquillas y que os hayan gustado tanto. Seguro que a tí te salen aún mejor!!. Me hubieras dicho que ibas a sacar la foto de la receta que la hubiera hecho mas curiosa jaja. Me parece que volver a los postres de nuestras abuelas es lo mejor de lo mejor. Un beso.
Ah! Quiero felicitarte por éste blog tan maravilloso que tienes. Aparte de recetas riquísimas y variadas, pones muchas fotos y cosas de viajes y lo que escribes es muy interesante y gracioso. Un blog de 10!!!

Etel García Carcedo dijo...

Pues yo sí que las recuerdo de cuando era pequeña y mi madre me llevava a tomar el chocolate a casa de mi tía abuela Silvina. Son de esos momentos que no se olvidan. Y recuerdo que me gustaban mucho. Mi madre también las preparaba y creo que eran de su receta. Hace años que no las hace, pero hay sabores que, como tú bien dices, se nos quedan grabados. Ahora que me lo recuerdas, las prepararé un día de estos aunque estoy convencida de que no sabrán igual. Besos.

Tarasan dijo...

Tienen muuuy buena pinta, pero a mí con anís no me gustan. Se podrá quitar sin hacer ningún cambio más en la receta?

Garcilles Garcilles muches Garcilles dijo...

Me encantan las rosquillas, las he hecho alguna vez pero no acaban de ser lo que yo esperaba, te copio la receta para ver si de esta triunfo!! Gracias